Hoy me di cuenta que hace más de un año que ya no tengo la sonrisa de la mañana. Explicaré el concepto: la sonrisa de la mañana la conocí con Andres. Es la primer sonrisa del día, cuando recién ha despertado y los músculos de la cara está aun relajados y éstas dos características la hacen una sonrisa muy especial. Decidí llamar a esa sonrisa “la sonrisa de la mañana”. Había días que Andres no amanecía sonriendo y entonces yo le decía ¡a ver la sonrisa de la mañana! e inmediatamente aparecía.
Hoy me di cuenta que hace más de un año que ya no he visto esa sonrisa, no solo porque la mayoría de los días Andres en lugar de sonreír mejor emite un mujido o gruñido al despertar sino porque me faltaba agregar otra característica a esta clasificación de sonrisa: solamente se ve en los rostros de los niños pequeños.
Hoy hago consciente que la sonrisa de la mañana ahora la llevaré en mi recuerdo y en mi corazón. De esas cosas que sí te puedes llevar contigo el día que dejes este mundo.
Hoy, a ti que estas leyendo esto, te comparto una sonrisa de la mañana y si tienes niños pequeños te invito a que busques esta sonrisa en ellos.
Lindo domingo.