Install this theme
Intervención Choapan 44 

Experimento de intervención surrealista en un edificio Art Decó ubicado en Choapan 44. Residencia en evidente decadencia testigo de su tiempo, 1945; momento en que los surrealistas abandonan Europa debido a la Segunda Guerra Mundial y esparcen la semilla por Latinoamérica y EU.

‘Pensamiento revolucionado e introspectivo, capaz de trasladar el sentido del inconsciente, en completa libertad, a nuestra realidad’.
La dinámica curatorial se basará en el juego surrealista: Cadáver exquisito. Donde vamos a apropiarnos de los pasillos y distintos espacios del edificio con esta técnica. Respetando la época del lugar, sirviendo de inspiración, y con los recursos que hoy tenemos, queremos volver a plantear EL SURREALISMO.

Lugar: Choapan n° 44, Col. Hipódromo Condesa, Cuahutémoc.
Inauguración: jueves 26 de abril, 20 a 02hrs.
Hasta el 16 de mayo 2012.
**Coctél de cortesía por The Kraken ron y Burn**

La higuera

“Los higos me recuerdan a mi abuela. En su casa había una higuera. La higuera era “la guarida”. Un día tendré una guarida, habrá una higuera y seré abuela.”

Mira lo que me acabo de topar leyendo el libro en turno: 

“A continuación de dirigió a campo abierto hasta que encontró una higuera, árbol primordial, sagrado para todas las religiones. Se sentó con las piernas cruzadas a la sombra de sus hojas verdes y respiró su aroma […] hasta que, hacia el ocaso, sintió que habia alcanzado un nuevo estado de conciencia superior. Era lo que los cristianos llamaban ‘éxtasis’, los sabios del islam ‘despertar’, los cabalistas hebreos ‘intuición mística’ y los seguidores del Buda ‘iluminación’. Solo tenía que esperar, sin ninguna prisa: sabía que llegaría” “999 El Ultimo Guardian” de Carlo Martigli. 

Y bueno pues como sabemos que no hay casualidades te lo quise compartir Marcela. 

Supongo algo tendrás que leer de este mensaje porque es para ti. Abrazos!!

Mario Treviño via facebook

Tlahuilce
mujer agua fuego
The new speech

I’m not the victim.

I made my choicies. The ones I thought were the best from the age that I had then.

Sad and hard moments indeed, but full of knowledge.

The victim’s speech is the same on everyone of us, there’s no originality about that. It isn’t actually a speech, is a place. A comfort place.

The place you think the pain won’t touch you, it’s also the place where you become the pain yourself.

It’s been years that feel like minutes. I won’t use the victim’s speech anymore.

I can see now that things can be just the way we want them to be.

Agradezco todas las felicitaciones. Te agradezco a ti que con quien me he cruzado en el camino de la vida. Agradezco donde estoy y a donde voy. Agradezco los obstáculos y los aciertos. Mi origen, mi olvido, mis logros, mis sueños, mi hijo y cada uno de mis 36 años.
La alegría a la vida del mexicano

Hoy salí a la calle caminando en varios momentos. Por alguna razón fui muy consciente de leer el rostro de la gente y tratar de medir, desde mi corazón, el ánimo que se percibe en el ambiente.

Me sorprendí. 

A pesar de todo lo que está pasando, a pesar que nos sentimos pisoteados, frustrados, tristes, impotentes, somos capaces de sonreír. Esto es lo que nos va a sacar a delante, pensé.

Me acordé de España, que al día de hoy está igual o peor que nosotros. Me acordé de las caras rígidas que vi y el ánimo por los suelos durante un día completo que caminé por Madrid en el mes de noviembre pasado. Lo podemos comparar en las imágenes de sus manifestaciones y de las nuestras. Yo en ellos veo demasiado enojo. En las nuestras veo alegría y hasta fiesta. El ánimo de quien se sabe apoyado con el hombro de quien camina a su lado y eso multiplicado por millones de voces que alzan la voz al mismo tiempo.

Hoy sentí que, podrán seguir pasando miles de cosas injustas, pero estoy segura que la alegría a la vida por la que el mexicano se caracteriza nos está sacando adelante.

Para muestra, clickea aquí.

Bajo las circunstancias

Mi madre estaba a días de morir y lo único que podíamos hacer era acompañarla y proporcionarle todo lo que hiciera falta para que sus últimos días fueran lo más llevaderos posible para ella. Aunque su apetito disminuía, había momentos en que tenía antojos precisos, los cuales tratábamos sin duda de complacer. Mi madre pedía una coquita con hielos y pasteles. Mi abuela, aferrada por obvias razones a que su hija viviera, se preocupaba más por la digestión y el estreñimiento de mi madre que por procurarle los pocos placeres y alegrías que en esas condiciones se les podían dar, y varias veces discutimos porque sería mejor darle un jugo de naranja que una coca cola.

Sí, para una persona sana, sin duda, es mejor el jugo de naranja que la coca cola. Pero el dolor de mi abuela ante la inminente pérdida de su hija no la dejaba ver la fotografía completa: para una persona agonizante, es más importante darle la satisfacción de una coca-cola que intentar mejorar su digestión deteriorada por el mismo proceso de muerte.

Creo que esto le pasa a mucha gente con el momento que vive México. Se siguen aferrando a lo que sus creencias y puntos de vista, que bajo otras circunstancias serían muy válidos, en lugar de detenerse, quitarse el miedo y el enojo y tomar una decisión en el ahora y en favor del país y no basados en el status quo de su pensamiento, de sus propios miedos.

Me parece que hace falta ver el panorama completo, entender el punto en que hoy se encuentra México y con las opciones que hay, sean pocas, malas, contrarias o como sean.

En la superficie se trata el futuro político y económico de México.

En el fondo es un movimiento muy profundo que llevará a esta nación del abuso a la conciencia colectiva, de la oscuridad a la claridad y del miedo al amor.

Decir lo que pensamos

Hoy, un amigo en Facebook mencionó que ya no iba a postear cosas de política en esta red social, pues estaba compuesta de amigos “es igual que hablar en medio de unas cubas en una fiesta: está chistoso pero termina uno peleado con sus cuates”. Y por tanto había decidio exponer sus ideas solamente en twitter, donde es un foro abierto para exponerlas.

Justo antes de que él posteara eso, yo dudaba en postear abiertamente que votaría por AMLO, igual, por evitar confrontaciones, resentimientos, no se, me causaba un poco de incomodidad. 

Varias otras personas comentaron en el post anteriormente mencionado que ellos igualmente se abstenían de postear lo que pensaban en Facebook por estar ahí sus amigos y por las confrontaciones que se pueden dar.

Por qué?. Por qué no podemos encontrar respeto ni siquiera en nuestros amigos, o la gente que nos conoce?.  Por qué el pensar de tal o cual manera nos podría alejar de los amigos o causar incomodidades?. Llevo toda la tarde pensando este tema, tratando de definir qué es más correcto: seguir posteando o callarse para llevar la fiesta en paz.

Y el lugar al que esto me ha llevado es a pensar que son parte de las nuevas decisiones que tendremos que enfrentar si queremos ser seres humanos más honestos y libres. Decir lo que pensamos, ser honestos, tal vez nos vuelva impopulares y mucha gente se aleje de nosotros, pero también creo que en el camino mucha gente nueva se unirá bajo este nuevo esquema.

Pienso que mientras no insultemos a nadie, incluyendo a los antagonistas de nuestros comentarios, nadie tendría por qué sentirse agredido o indignado con nuestros comentarios. Y si así lo toman, me parece que esa persona no está preparada aun para enfrentar la honestidad en el mundo o incluso en ella misma. 

Abramos nuestro corazón y nuestro pensamiento y compartámoslo, no solo con el mundo, sino con las personas más cercanas a nosotros, aunque sea incómodo. Al final del día, las ideas solamente se comparten y se expanden si un número suficiente de personas considera dicha idea importante. 

Escribo esto para convencerme primero a mi misma, pues siempre he navegado con la bandera que me criaron de “hay que ser prudente”. Pero ahora veo que la prudencia no es solo callar, sino también decir las cosas cuando hace falta decirlas.